Cambia la dirección completa.
Hay que trasladar señales desde las URLs antiguas al nuevo dominio y controlar protocolos, hosts, canonicals y redirecciones.
Un cambio de dominio, CMS, diseño, estructura o URLs puede alterar de golpe las señales que Google ha acumulado durante años. Inventariamos la web actual, definimos equivalencias, preparamos redirecciones y controlamos el cambio para conservar tanto como sea posible el valor de las páginas existentes.
También existe riesgo cuando se cambia de CMS, se rediseña toda la estructura, se modifican slugs, se fusionan categorías o se sustituye una web antigua por otra construida desde cero con URLs diferentes.
Hay que trasladar señales desde las URLs antiguas al nuevo dominio y controlar protocolos, hosts, canonicals y redirecciones.
Pasar entre WordPress, WooCommerce, Shopify u otro sistema puede modificar rutas, plantillas, filtros, datos y enlazado.
Aunque el dominio sea el mismo, retirar categorías, renombrar servicios o reorganizar el sitio puede alterar señales internas importantes.
Una migración segura no consiste únicamente en crear redirecciones. Hay que entender qué páginas existen, cuáles tienen valor, cómo se relacionan y qué cambia realmente entre la versión antigua y la nueva.
Construimos una visión de las URLs actuales y de las señales que conviene conservar.
Separamos páginas con valor histórico, comercial o SEO de aquellas que pueden retirarse sin trasladar ruido a la nueva estructura.
Definimos si conserva URL, cambia a un equivalente real, se fusiona con otra página o debe desaparecer.
Preparamos el traslado de URLs evitando redirecciones genéricas hacia home, bucles y múltiples saltos entre versiones.
Revisamos navegación, profundidad, breadcrumbs y enlaces internos para no dejar páginas importantes aisladas después del cambio.
Canonical, robots, sitemap y metadatos deben apuntar a la estructura correcta desde el lanzamiento.
Comprobamos respuestas, redirecciones, enlaces y elementos críticos justo después del cambio para detectar fallos de implementación.
Después controlamos indexación, cobertura, errores, redirecciones y comportamiento de las URLs prioritarias para corregir desviaciones.
Cuando no se hace inventario ni mapeo, el problema aparece después como caída de tráfico, 404, URLs antiguas indexadas o páginas nuevas sin la relevancia que tenían sus equivalentes anteriores.
Una URL antigua debería apuntar a su equivalente real cuando existe. Redirigir masivamente a una página irrelevante pierde contexto.
Cuantos más elementos cambian simultáneamente, más difícil es aislar errores y conservar las señales existentes.
Una migración no parte de cero si el dominio ya tiene páginas, enlaces, tráfico e historial que deben formar parte de la decisión.
No se prepara igual una migración de WordPress a WordPress que un salto a Shopify, una tienda WooCommerce que cambia de estructura o un cambio completo de dominio.
Hay que controlar páginas, entradas, categorías, etiquetas, custom post types, plugins SEO y rutas heredadas.
Productos, colecciones, páginas y blogs siguen patrones de URL específicos que condicionan el mapeo desde otra plataforma.
Productos, taxonomías, variaciones y filtros pueden multiplicar el número de URLs que deben revisarse antes del cambio.
El diseño nuevo es solo una parte. La migración SEO se ocupa de qué ocurre con las URLs, el contenido, la jerarquía, los enlaces y la indexación cuando cambia la web. Si el proyecto además necesita una reorganización profunda, arquitectura web SEO cubre esa parte con más detalle.
Una migración puede afectar indexación, arquitectura, rastreo y señales heredadas. Estas páginas permiten profundizar en cada capa cuando el cambio de URLs, CMS o dominio deja síntomas específicos.
Para definir la nueva jerarquía antes de mover URLs o secciones.
Ver página → 02 SEO técnicoPara comprobar señales técnicas críticas antes y después de publicar.
Ver página → 03 Problemas de indexaciónSi tras la migración faltan páginas importantes en Google.
Ver página → 04 Errores en Search ConsolePara controlar estados y patrones de indexación después del cambio.
Ver página →La revisión inicial está incluida dentro del trabajo. El precio depende del volumen de URLs, número de plantillas, complejidad del CMS, cambios de arquitectura, catálogo, redirecciones y cantidad de señales que haya que conservar.
Para inventario, mapeo, redirecciones, revisión técnica y control del cambio cuando el proyecto puede cerrarse como intervención concreta.
Consultar Puesta a punto →Puede encajar después de una migración pequeña cuando solo queda control de indexación, redirecciones y ajustes menores.
Consultar Control →Para proyectos donde el cambio de estructura continúa después del lanzamiento con nuevas páginas, contenido y trabajo estratégico.
Consultar Crecimiento →Para tiendas donde productos, categorías, colecciones, variantes, filtros, apps o plugins multiplican el alcance de la migración.
Consultar Ecommerce →La revisión parte de la web actual y de los cambios previstos. Se valoran plataforma, URLs, arquitectura, catálogo e historial antes de indicar el alcance adecuado.
Solicitar valoraciónEl objetivo no es prometer cero fluctuaciones, sino reducir riesgos previsibles y conservar las señales que sí pueden trasladarse correctamente.
Es el proceso de cambiar una parte importante de una web —dominio, CMS, diseño, estructura, URLs o protocolo— intentando conservar las señales que ya existen: páginas posicionadas, enlaces internos, redirecciones, canonicals, contenidos y relaciones entre URLs.
Sí. Puede haber fluctuaciones temporales incluso en una migración bien ejecutada, pero los riesgos aumentan mucho cuando se cambian URLs sin mapeo, se eliminan páginas con valor, se rompen enlaces internos o se mezclan cambios de arquitectura sin controlar el legado.
No de forma automática. Las URLs con una equivalencia clara deben redirigirse al destino más relevante. Otras pueden retirarse si ya no tienen función, pero hay que revisar previamente tráfico, enlaces, indexación y valor histórico.
El riesgo puede reducirse mediante un inventario de URLs, un mapeo correcto, la conservación del contenido necesario, las redirecciones y el control de cambios en arquitectura, canonicals, metadatos, enlazado y sitemap. No existe una garantía de cero fluctuación.
Antes de publicar la nueva web. El inventario, el mapeo de URLs, la revisión de arquitectura y las reglas de redirección deben prepararse antes del cambio. Revisarlo solo después obliga a reparar pérdidas que podían haberse evitado.
No. La revisión de migración se utiliza para planificar, priorizar y ejecutar el cambio o las correcciones necesarias dentro de una Puesta a punto o de un alcance específico según la complejidad del proyecto.
Puede ser un cambio de dominio, de WordPress a Shopify, un rediseño completo, nuevas URLs, una reorganización de categorías o una migración ya realizada que ha dejado caídas, 404 o páginas fuera del índice.